martes, 12 de abril de 2016

Esta lloviendo, me gusta el sonido de las gotas de agua al caer en el asfalto y las llantas de los autos al girar sobre el piso mojado

12 abr 2016

Esta lloviendo, me gusta el sonido de las gotas de agua al caer en el asfalto y las llantas de los autos al girar sobre el piso mojado
No se que hacer. Siento mi cuerpo vació, casi sin alma. Con dolor y angustia, frustración y desesperanza.
Pienso solo una cosa a la vez, solo hago una cosa a la vez y no estoy segura de si está bien hecha o no, simplemente sigo, sigo y sigo caminando, sigo respirando y parpadeo para no pensar y no sentir.

Mi esposo dice que he hecho mucho con mi vida, pero la siento tan corta como un minuto de alegría y tan larga como la eternidad del ahogado que sube el Everest sin ayuda ni protección.

Estoy en la oficina. Llega alguien, saludo con una gran sonrisa, y mis ojos cambian por un instante para que no se sospeche mi desgano.
Tantas cosas por hacer, tantas cosas hechas y a la final parece que todo carece de sentido, de finalidad.

Quiero llorar, y acurrucarme en mi cama, envuelta en cobijas y dormir sin pesadillas, sin que nada me atormente, pero tengo que trabajar, digitar en el computador, mirar eternamente la pantalla  y eso hago, lo hago bien, no miro a nadie, no escucho a nadie, solo pongo mi mente en blanco y dejo que mis dedos se muevan por si solos sobre el teclado.

Si paro un instante me vienen deseos incontrolables de comer, de vomitar, de llorar, de morir, de arañarme, de terminar.

Recuerdo todo lo que me falta por hacer, todo lo que hecho mal, las cosas que están incompletas, de mi existencia tan larga y abrumadora como la tierra misma.
En días como estos, quisiera ser invisible, mi mente se desvía por sendas sin sentido buscando una salida que no existe:  en mi celular miro chistes e imágenes bonitas que solo colecciono intentando llenar el vació de mi realidad.

Llorar no me alivia! encerrada en mi cubículo  solo quisiera teletransportarme a mi casa y no sentir. En la cercana lejanía escucho las voces de los demás que no me dicen nada, son solo ruido, lo único real es la lluvia y el cielo gris.

Y aun así, tengo que trabajar, tengo que ir a la brigada  a salvar vidas, ¿pero quien salvara mi alma? Ella está famélica de amor propio y lo intenta remediar tragando a través de mi cuerpo físico porquerías, pero solo logra tener mas hambre y  sufrimiento.

Mi alma está en cuidados intensivos y ni siquiera lo sabe, ella piensa en los días de luz y belleza, aunque en realidad no recuerda muy bien como eran, solo son una leve bruma rosa de días que pasaron hace milenios.

Dios ¿que quieres de mi? ¿Por que hacerme sufrir tanto? ¿ En que te ofendí para  torturarme?
Perdón si he sido una mala hija, si no he prestado atención a tus mandatos, si no he aprendido la lección y no he entendido tus mensajes... perdón, así que por favor, no me pongas estas pruebas.
¿Que puedo hacer para remediar mi error, para que me sanes y repares mi corazón destrozado, para que avives la llama de mi alma y que no apagarme como una vela en medio de la tormenta?
¿Que quieres de mi? Respondeme!

Realmente quiero hacer las cosas bien, pero no siempre salen como estaba previsto, me equivoco, y nuevamente caigo y todo vuelve a empezar como si no hubiera construido nada en el pasado, mis castillos de azúcar se desmoronas bajo la lluvia torrencial, como si nada valiera lo vivido, lo hecho y adquirido, todo se deshace en un charco de agua que no da indicios de lo que fue alguna vez.

Soy consciente que realmente "solo" me atormenta este infierno en la mente, es adentro donde me escuecen las entrañas y se me quema la vida... Por fuera vez una mujer ejemplar, siempre con una sonrisa, tengo salud, un esposo amoroso que me cuida y anima a seguir adelante, una mamá maravillosa, una abuela que ha procurado darnos solo lo mejor, un buen trabajo, estudio, casa, moto, viajes, juventud… la lista es muy larga, pero hay un "algo" que le falta a mi espíritu y que no le da sosiego a mi existencia. 
Todo en vano,  todo para nada, eso es lo que realmente siento… me sigo moviendo, sigo respirando una ves y otra vez, solo por ver si esto se me pasa, si retorna a mi la alegría de vivir, donde la belleza de las flores me conmueve y la luz del amaneces llena de calidez mi interior frío y húmedo como caverna de montaña.

Después de llorar solo queda vació en mi cabeza, ojos rojos, servilletas llenas de mocos y la realidad de seguir con vida. Acá frente a mi computador, con el trabajo acumulado sin terminar, (el cual no se hará solo y que tiene que estar listo para las 5pm) simplemente me dejo llevar sin oponer resistencia tecleando como loca una y otra vez para poder pagar la casa por la que he luchado tanto.

Tengo tantas cosas que hacer, tantas responsabilidades y tan pocas fuerzas para seguir. De un tiempo para acá procuro no adquirir nuevas responsabilidades ni cosas por las que deba responder, pero ya es demasiado tarde, hay mucho por delante de lo que no puedo escapar y evadirme.

Quiero esfumarme sin afectar a nadie, simplemente desaparecer como si nunca hubiera nacido y saber que las personas que ame y estimé se encuentran bien y felices.

No quiero seguir en esta realidad, No quiero seguir llorando a escondidas!
Lo sigo intentando pero esta mierda no se quita, no desaparece la brea que cubre mi existir. 
Auxilio! no aguanto mas

Le hablo a mi corazón y me responde 
- … y tu quien eres para pedirme cualquier cosa? Solo brizna de hierba, polvo del mas menudo, en resumen…nada!

Pido a mi jefe por el chat interno que me deje ir. No responde...Ni siquiera huir puedo… jajaja es tan absurdo todo!... esta obra de teatro no vale la pena.

He de seguir, continuar caminando, respirando una vez cada vez, con la cabeza agachada para que no se vean mis ojos rojos, con la mirada clavada en el teclado para que mi mente no divague, luchando por sobrevivir un instante mas antes de que se rompa la soga que me ata a esta realidad.

No había querido reconocerlo, pero soy tan débil como un diente de león florecido a merced del viento, con cada toque se va desmoronando su belleza y esplendor, a la final solo queda un pequeño centro lleno de agujeros que no se pueden tapar.

Después de tanto llorar encerrada en el baño, me queda una falsa clama, en verdad solo es cansancio cubierto de astío y aturdimiento. De nada sirve pedir auxilio, clamar por la ayuda que no llega y que hace que la espera sea una prolongacion desgarradora e inaguantable.

Probablemente este pidiendo ayuda en los lugares que no corresponde, pero no quiero destruir mas a mi mamá y esposo. Su preocupación me corroe, me hacen sentir perversa y que no merezco sus cuidados.

 Tal vez las cosas deban ser así, sola nací, sola moriré. No debo esperar nada de nadie y si no soy capaz con la vida, pues que la vida me aplaste y consiga a alguien mas a quien joder.

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